EL CÍRCULO ÁGORA logo el círculo ágora

Asociación cultural

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LA IDEA DE ÁGORA


 

Nuestra "CARTA MAGNA"

El círculo ÁGORA es un espacio abierto a cualquier persona, con el fin de compartir e intercambiar con otras personas afines lo que a uno le parece más bello y más valioso en su vida.

La idea ÁGORA es vieja como el mundo mismo: el hombre busca por naturaleza intercambiar con sus semejantes en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

Vivimos hoy en una sociedad que, en muchos aspectos, pierde de vista que el compartir es una de nuestras necesidades más vitales. Recuperar ese compartir, fomentarlo, apoyarlo, de las formas que sean -que son infinitas-, es la vocación del círculo ÁGORA.

El círculo ÁGORA tiene también la especificidad de ser un proyecto común. Proyecto común significa que funciona sin depender de una o varias personas que lo sustenten, que no hay líderes, ideología dominante o intereses individuales que priman sobre otros. Y sí, hay reconocimiento y respeto de las diferencias, y un lugar para cada uno. El grupo apoya la iniciativa individual destinada a enriquecer a todos, sabiendo que cada individuo es pieza maestra del grupo.

En definitiva, cada uno en ÁGORA aporta su grano de arena para construir un espacio de confianza, libertad y apoyo mutuo.

(Grégoire Lambadarios, año 2005)

 

OTROS TEXTOS SOBRE LA IDEA DE ÁGORA

La idea de ÁGORA

Es antigua como el mundo, innovadora en su expresión actual, sencilla en su formulación.

ÁGORA reúne a los que tienen en común el interés, designado explícitamente, por su propio beneficio personal humano, y que deciden ponerlo en común.
Los que quieren aprender de la vida y sobre ella, comprender la suya y la de los demás, y compartirlo para ampliar cada vez más su experiencia y su conciencia. Es un crisol donde es posible poner en común lo que cada uno realiza para sí mismo, con el fin de ayudarse a hacerlo, comunicarlo a otros, disfrutar de ello, y así caminar hacia sí mismo.
No hay más regla que la de seguir su propio camino de forma libre e independiente y de aprovechar el camino de los demás.

ÁGORA es entonces un lugar de encuentros, un cruce de caminos varios, que se expresan, se dan a conocer, y cuyo descubrimiento siempre enriquece a los que creen que de los viajes y encuentros se aprende. En este cruce múltiple y vivo cada uno puede encontrar su espacio aprovechando este intercambio incesante.

Lo que distingue ÁGORA de otros espacios similares es que no nos limitamos a una forma en concreto, si no que dejamos lugar para todas expresiones del ser humano.
También reconocemos de forma explícita que el objetivo del viaje, único pero distinto para todos, es el conocimiento de sí mismo, este último concebido no como una invitación a la introspección sino como la expresión de la sabiduría máxima, inspirándonos para ello en la tradición griega del "Conócete a ti mismo".

El círculo ÁGORA proporciona espacios y medios para practicar, facilitar y hacer posible este intercambio libre, dentro del contexto cultural de nuestra vida social (artes, ocio, pensamiento).

Es una nueva oportunidad de comprender y aprender juntos, de romper con el aislamiento mientras uno se centra en sí mismo. Es asimismo un espacio abierto a cualquiera, que tiene en cuenta las particularidades más profundas de cada uno para enriquecerse con ellas, en lugar de ignorarlas o de reprimirlas. Es un espacio que cada uno utiliza a su voluntad, verdadera plataforma de talentos nuevos o a descubrir, del cual cada uno es propietario a medida que lo rentabiliza a su favor.

ÁGORA es también un nuevo experimento social. El de la colaboración sin ánimo de lucro de parte de entidades profesionales (individuos o empresas) al servicio de un interés común desinteresado. El de una nueva democracia, sin leaderes, en círculos a dimensión humana, con reglas fluctuantes y adaptadas a los individuos, con un dinero visto tan sólo como un instrumento de trocar, donde se busque entender los conflictos internos inevitables en cualquier grupo humano y así convertirlos a su favor.

ÁGORA es entonces tu ÁGORA. Puedes sencillamente participar en las actividades, los proyectos, que irán extendiéndose a medida de que crecemos.
Pero puedes también utilizarlo a tu favor. Así como un ingeniero utiliza el aire para inventar su avión, un músico las notas para crear su música personal y el cocinero los ingredientes para su plato favorito, ÁGORA será según tu necesidad un carburante, un violín o una especia.
Por ello la única regla es la de tu corazón.

(Grégoire Lambadarios, año 2002)

 

I HAVE A DREAM...

Tengo el sueño de un Ágora, espacio colectivo, en el que:
- yo pueda vivir toda mi individualidad dentro de un grupo
- el interés en juego no esté relacionado nunca con el provecho personal ni ajeno, ni se desarrolle en detrimento de otras personas
- las reglas sean elaboradas a partir de las opiniones y sugerencias de todos, de forma inteligente, no arbitraria, y vayan dirigidas exclusivamente a la protección del grupo y de los individuos que lo forman
- la estructura del grupo sea pensada y adaptada para que los individuos puedan desarrollarse en armonía
- lo que cuente sea el respeto hacia el otro y la libertad de cada uno
- se agradezca, no se exija
- se aporte siempre, no se compre al otro con sus aportaciones
- el derecho sea natural a cada individuo, no adquirido
- yo me sienta parte del grupo, miembro de la familia, aceptado tal y como soy y con todas mis peculiaridades; en una palabra, querido por el grupo
- no se me pida nada, sino que consiga ser miembro de derecho y de hecho a priori y tenga libertad para caminar a mi ritmo
- yo no pida tampoco nada al grupo, sino que sea autónomo
- el otro esté aquí conmigo para echarme la mano si puede, ofrecerme lo que tiene y compartirlo conmigo a gusto, ayudarme en mis dificultades, dejarme solo si lo necesito; y no para hundirme, destacar a mi costa, mentirme sobre mis errores, imponerme su visión
- yo pueda aportar mi piedra al edificio y siempre sea reconocido y valorado
- yo pueda encontrarme con almas gemelas, amigos sinceros con los que vibrar con alegría, complicidad y amistad
- el grupo sea también el lugar de actividades y proyectos que, por su dimensión, me den la oportunidad de superarme e ir más allá en mi camino personal

(Grégoire Lambadarios, año 2009)


 

Sobre el propósito de Ágora

Y sobre todo, a nivel de visión, invito a que recentremos el propósito de Ágora, fuente de nuestra cohesión:

Que Ágora sea a la vez:

Un espacio en el que se vea facilitado el crecimiento personal de cada uno, por la confianza, la libertad, el apoyo mutuo, la madurez que se encuentren ahí.

Un lugar donde se pueda compartir lo que es lo más valioso para cada uno, -entre otros, nuestros valores y sueños-.

Una casa donde la "relación y atención al otro" sea una preocupación constante.

Un grupo en el que un estilo de sencillez, espontaneidad, libertad, diversidad y creatividad no excluya excelencia, madurez, orden, seriedad, profundidad, esfuerzo y realismo.

Una comunidad en el que se cultive la cohesión, la integración en el grupo, la consciencia común desde el libre desarrollo de cada individuo.

Un punto del universo donde estemos conectados al misterio de la vida, abiertos a lo que nos rodea y nos sobrepasa, sensibles a la música, la esencia y el sentido de todo aquello que nos llega desde fuera y desde dentro, conscientes de ser un punto de encuentro, unidos en el camino.

(Grégoire Lambadarios, año 2013)